Y mantén firme el consejo de tu corazón, que nadie es para ti más fiel que él. Pues el alma del hombre puede a veces advertir más que siete vigías sentados en lo alto para vigilar. Y por encima de todo esto suplica al Altísimo, para que enderece tu camino en la verdad. Principio de toda obra es la palabra, y antes de toda acción está el consejo. Raíz de los pensamientos es el corazón, de él salen cuatro ramas: bien y mal, vida y muerte, mas la que siempre los domina es la lengua.

no-sobran-ninos.jpg
mp3-cruz.jpg
aletas-sexy.jpg
el-dinero-no-lo-es-todo.jpg
rosario-de-la-suerte.jpg
amor-en-compra-venta.jpg
gasolina.gif

El tesoro de Bat


Entrada + recienteSuscribete al RSSReenvía esta entrada a un amigoComenta esta entradaOtra entrada al azarEntrada Anterior

No es fácil llegar a anciano en la dura estepa. Nasán, haciendo honor a su nombre, que significa "larga vida" en mongol, estaba a punto de cumplir los setenta años y todavía podía cuidar de sus caballos, ovejas y camellos. Sólo lamentaba no haber tenido un hijo.

Ese día, mientras salió de su tienda de primavera para ver amanecer, Nasan, a la pata coja, calzó sus puntiagudas botas y su aplastado gorro. Por último ajustó firmemente su del, una especie de casaca larga anudada a la cintura que hacía juego con unos amplísimos pantalones.

Con una curtida sonrisa de escasos dientes, mientras miraba el horizonte, tomó un poco de aarul y de airag, el equivalente a un desayuno de queso con cerveza, y salió en busca de sus rebaños.

Tenía la convicción de que saludar al sol cuando éste salía, era lo que le daba la vitalidad que tenía.

Llevaba poco tiempo cabalgando cuando encontró a un chico joven al lado del camino. Parecía muy triste y Nasan le preguntó qué le ocurría.

-¿Qué me ocurre? ¡Todo me ocurre! ¡Mi vida es una desgracia! -empezó a lamentarse el joven-. ¡Hubiera sido mejor que no hubiese nacido!

Nasan se apiadó del chico y le dijo:

-No digas eso, hombre. A ver, cuéntame lo que te pasa. Dicen que las penas compartidas dejan de ser penas. Para empezar, ¿cuál es tu nombre?

- Me llamo Bat - contestó el chico. Bat significa "firme" en mongol.

- Pues la verdad no pareces muy firme.

- Si supieras lo que me ha pasado me entenderías -añadió Bat. Y continuó explicándole su historia en un tono muy triste -. Me he quedado solo en el mundo. Mis padres han muerto y no tengo ni caballos, ni ovejas ni siquiera un techo en el que cobijarme. ¡No tengo nada!

- Tienes toda la vida por delante, no lo puedes ver todo tan negro.

- ¿Es que no lo ves? ¡No tengo nada! ¿Como viviré a partir de ahora si no tengo nada?-exclamó el chico mientras bajaba la cabeza, intentando tragarse las lágrimas delante del anciano.

- ¿Tú crees que no tienes nada? Pues yo veo que tienes muchos tesoros.

El chico subió la cabeza de golpe y miró a Nasan abriendo mucho los ojos.

- ¿Es una broma? Anciano, por favor, no te burles de mí-. Dijo abatido el niño.- ¡No ves mi miseria!

- No me estoy burlando de ti. Si quieres, podemos hacer un trueque.

- Pero si no tengo nada que cambiar- repitió extrañado-.

- Pues, a ver que te parece esto. Yo te doy mi rebaño de ovejas, pero a cambio tú me tienes que dar un ojo-, explicó Nasan.

- ¿Mi ojo? ¡No, no! ¡Como quieres que cambie mi ojo por un rebaño de ovejas!-, se asustó el joven.

- ¿No quieres? Pues a ver qué te parece esto: si me das tus brazos yo te daré una manada de camellos. Me parece un buen cambio, ¿no?- ofreció el anciano.

- ¿Mis brazos? ¡No me interesa en absoluto!-se quejó Bat.

- Pues entonces podemos cambiar mi tienda y todo el oro que hay en ella por una de tus piernas.

- ¡Estás loco! ¿Como quieres que te dé una de mis piernas? ¡No cambiaría mi pierna por nada del mundo!- Exclamó Bat, que cada vez estaba más alterado.

Nasan se puso la mano en la barbilla y siguió preguntando:

- ¿No? ¿Y si me vendieras un brazo, una pierna y un ojo, el lote completo? Por todo eso te daría mis caballos, mis ovejas, mis camellos, la tienda y toda la plata y el oro que tengo. ¿Aceptas?-preguntó Nasan.

- ¡No, no! ¡Ni por todo el oro, caballos o camellos del mundo!

Entonces Nasan se incorporó y se echó a reír a grandes carcajadas.

- ¿Lo ves? Tu mismo lo dices. Aunque me digas que no tienes nada, cuando te ofrezco comprarte algo que es tuyo me contestas que ni por todos mis animales ni por todo el oro del mundo. ¡Tú mismo lo estás diciendo! ¡Es mucho más valioso lo que tienes que todas mis posesiones y dinero! Bat se irguió de pronto al escuchar al viejo y empezó a reflexionar sobre las palabras de Nasan.

- Tus tesoros son la salud, la fortaleza y la juventud. ¿No lo ves? ¡Tu mismo eres tu tesoro! Y si en lugar de estar aquí lamentándote, te pones a utilizar tu cabeza, brazos y piernas podrás conseguir lo que te propongas-, explicó Nasan.

Bat pareció comprender y esbozó una pequeñísima sonrisa: creo que tienes razón.

- Ahora, ¿quieres ayudarme a recoger la manada de caballos? - Nasan tendió una mano al chico- Y después comeremos. ¡Tengo un aarul buenísimo, ya verás!

El viejo ayudó al chico a subir a la grupa de su caballo Y los dos se fueron cabalgando a través de la extensa llanura de Mongolia. Ambos tenían la sensación de haber encontrado un tesoro.


Entrada + recienteSuscribete al RSSReenvía esta entrada a un amigoComenta esta entradaOtra entrada al azarEntrada Anterior

Sé el primero en añadir un comentario para esta entrada.




Más cuentos cortos y relatos

¿Contra quien luchamos?

El Hijo

El que sabe no habla; el que habla no sabe.

Cuento taoísta.

Bendición matrimonial.

Todo es efímero

Cuento Zen.

Opinión: La tienda de la esquina.

Una hoja en el viento.

¿Por qué gritamos?

Cuento: Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza.

Reflexión: Del Dolor.

Un lugar en el bosque

Sodoma y Gomorra.

Deudas y Burros

Os devuelvo lo que os pertenece

Mírame al menos

No hay Dios.

Confiar en Dios.

Lo que yo nunca tuve.

Getsemaní

El secreto de la habitación cerrada

Buena Filosofía

Dignidad

Reflexiones de Gandhi.

Camino y esperanza

Preparad el camino

¿Papá Noel? ¡Ah, si! Odio la Navidad.

La oldarpatía

La peor traición.

El sueño de la mosca horripilante

Kayros

¿No te parece extraño?

Derecho a la no-defensa

No te dejes robar los sueños que Dios puso en tu corazón

Egoismo inteligente.

Ayuda urgente.

El Rostro de Jesucristo

Cuento: Carrera en la nieve

Cuento: Huellas en la arena

8 Minutos

La Parábola del amor.

La piedra de sopa

Huellas en el camino

El Árbol de los problemas

Relato: Más hace el que quiere.

Documental: viaje hacia la creación.

Cuento: La Vaquita

María Magdalena: ¿Por qué Jesús le pidió no tocarlo cuando se le presentó tras su resurrección?

Estrellas en el mar

Aprende a orar en 10 pasos

Cuento: La Canción de Ahangar.

Amar es comprender.

Relato: ¿Qué es el mal?

Humildad

Una cesta de mimbre

Nunca dejamos de amar.

¡Para siempre!

Frases célebres de niños

Como maleducar a un hijo.

¿La vida tiene sentido?

Cuento de una espiga

El tesoro de Bat

La oración de un niño.

Un Secreto para sentirse realmente bien

Lo que no compartimos.

Dos hijas tiene la sanguijuela.

El sentido de la cruz

Revelaciones y visiones de la Beata Ana Catalina Emmerick

Dame tus pecados

La vida era alegría

Pascua: camino de la luz

El Papa nos recuerda la necesidad del ayuno

El verdadero amor

La pesadilla del ateo (2)

La pesadilla del ateo.

Hermosa obligación del hombre: orar y amar

Lo que yo nunca tuve.

Una cesta de mimbre

Cuento Zen: Una moneda Valiosa

Pan del Cielo

La Proyección de Pigmalión



Publicidad - Hosting barato en ixl.es - 2000 MB, 25 GB, 1,95 euros/mes
hosting barato