El mandarín impaciente
Los antiguos oficiales Manchús ejercían una función parecida a los altos cargos de nuestra administración. Tal vez por eso los llamaban "mandarines", ya que no paraban de mandar y dar órdenes. Cuenta una vieja fábula china atribuida a la poetisa Xue Tao, que cierto mandarín, a punto de ser ascendido a magistrado, recibió la visita de un apreciado amigo que vino a despedirse de él.
- Sé paciente en tu nuevo puesto - le aconsejó-
- ¡No lo olvidaré! - Replicó el mandarín.
- Sé paciente en tu nuevo puesto - le repitió-
- ¡Seguro amigo!
- Sé paciente en tu nuevo puesto - volvió a repetirle-.
- Ya te he dicho que lo seré.
- Sé paciente en tu nuevo puesto - insistió-
- ¡Basta! ¿Me tomas por idiota? ¡Es la cuarta vez que me repites lo mismo!
- Ya ves que no es fácil ser paciente, -le contestó su amigo tranquilo-. Lo único que he hecho es repetir mi consejo dos veces más de lo conveniente y ya has traicionado tu calma. |
|
Sé el primero en añadir un comentario para esta entrada.
|
Más cuentos cortos y relatos |
|
Gooachi! tu página de inicio | RSS | ¿Qué es RSS? |
Agregar a favoritos | Contacto| Recursos
Derechos Reservados © Gooachi.com 2007 Gooachi! recomienda K9 Web Protection (freeware) |
![]() |
![]() |